EL MARKETING DEL MIEDO
EL MARKETING DEL MIEDO
Mi fe es la mayor de todas y también es la menor de todas.
Walt Whitman
En el año 2010 Miguel Jara, periodista digital freelance escribía el libro “La Salud que viene. Nuevas enfermedades y el marketing del miedo”. Se refería principalmente enfermedades emergentes, reales, desconocidas por la mayor parte de las personas, producidas por productos químicos tóxicos y contaminación electromagnética, que hacen aparecer hipersensibilidades en los cuerpos que empiezan a no aguantar tanta contaminación. Y a muchas enfermedades que conocemos pero que son inventadas o exageradas por una industria de la salud ávida de beneficio económico. “Desde ciertos sectores industriales se insufla miedo mediante una estrategia perfectamente estructurada, diseñada y planeada en la población para vender sus servicios y tratamientos.”
Desde el año 2000 hasta la actualidad han sido varias las campañas de Marketing del miedo puestas en marcha por la industria más poderosa del planeta: Las vacas locas (año 2000), gripe aviar (2003), gripe A (2009), Ébola (2014) y Zika (2015). Todas, campañas que se difundieron por los medios como epidemias pandémicas, que después resultaron no ser tales.
Un claro ejemplo de esta utilización atemorizadora del marketing fue la campaña para vender la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH). A pesar de no estar probada su eficacia, el estado comenzó a pagar con dinero público los tratamientos y a incluirlos en el calendario vacunal. Los catedráticos de salud pública pidieron una moratoria para no aplicar esta vacuna, una de sus creadoras advirtió a la sociedad de los efectos nocivos de la misma. Y en enero de 2015 se tenía constancia de 38.217 reacciones adversas a la vacuna, incluyendo 220 muertes, 1.284 discapacidades y 3.945 hospitalizaciones. Más muertes que las que puede producir el cáncer de cuello de útero provocado por el VPH, del que se supone protege la vacuna, que solo afecta a un 1% de las mujeres en las que persiste el virus después de una infección, puesto que la mayoría lo eliminan por sí mismas sin necesidad de medicación. Para más gravedad, en muchos de los casos de víctimas de la vacuna se intentó culpabilizar a las niñas mandándolas a psiquiatría. En la actualidad esta vacuna está prohibida en Japón, y otros países siguen luchando para que se reconozcan sus efectos secundarios nocivos.
Otros casos que fueron anunciados como gravísimas pandemias por los medios de comunicación y la propia OMS como la gripe aviar (2009-2010) que se promocionó como una peligrosísima enfermedad que iba a acabar con la vida de 150 millones de personas, y no es que no hubiera muertos, pero fueron 250 en todo el mundo. La vacuna que se comercializó contra esta pandemia que nunca existió causó 1300 casos de narcolepsia (una enfermedad neurológica) como uno de los graves efectos secundarios de la misma. El British Medical Journal explicó que se mintió sobre las poblaciones en riesgo por dicha gripe, que se utilizó para meter miedo a la población y justificar la intervención de las autoridades sanitarias y la compra masiva de vacunas y antivirales. Las autoridades sanitarias indicaron que las vacunas eran seguras y facilitaron a las farmacéuticas poner estos tratamientos en el mercado lo antes posible.
Ese mismo año otra campaña de marketing del miedo se utilizó con la gripe porcina para vender el medicamento en un momento de elevadísima corrupción y bajísima calidad democrática.
En el caso del Covid-19, gobiernos y laboratorios han emprendido una carrera sin igual en la historia por encontrar la vacuna contra el coronavirus covid-19. Que ha llevado a que se alíen grandes potencias y las multinacionales farmacéuticas más poderosas para “salvar al mundo” emprendiendo una campaña de lobby de Marketing del miedo de manual.
BIG PHARMA
Big Pharma es el nombre de pila dado a la industria farmacéutica mundial, una de las más poderosas del mundo. Su beneficio global en el año 2014 fue de 1 trillón de dólares. Pero ninguna industria del medicamento es tan poderosa y hace tanto dinero como la de Estados Unidos. 6 de las 10 compañías farmacéuticas más poderosas del mundo tienen su sede en EEUU.
A la vez Big Pharma es la segunda industria más odiada en América, justo detrás de la industria del tabaco y la industria del petróleo, el gas y la química. También son los mayores defraudadores del Gobierno Federal bajo la Ley de Reclamaciones Falsas, según el grupo de vigilancia del consumidor Public Citizen. Y a pesar de los cargos criminales y multas, Big Pharma sigue haciendo su negocio. Big Pharma utiliza sus beneficios y un ejército de 1.338 “lobbyist” o cabilderos pagados para extender su influencia sobre el Capitolio. De cada dólar gastado en investigación, utiliza 19 en promoción y publicidad. Y una parte en influenciar a quienes hacen las leyes, a la Administración de Medicamentos y Alimentos y al público.
EL GUIÓN DEL MIEDO
En 2018 en España murieron 153.687 personas por enfermedades del sistema respiratorio y 6.397 por enfermedades infecciosas varias. ¿Y si todos los telediarios nos dijeran que todos los días mueren 18 personas por infecciones víricas parecidas? ¿O que 12 personas se suicidan al día en España?
El guión del miedo seguido por los medios de comunicación, que también mejoran sus ventas en estos días angustiosos para la población, es alimentar el miedo pues se deben a los grandes poderes económicos que inyectan grandes sumas de dinero a los medios de comunicación. Los laboratorios farmacéuticos manejan más dinero que los gobiernos de muchos países. Y las farmacéuticas colaboran a la supervivencia de los periódicos (muy golpeados por la crisis del papel a favor de las nuevas tecnologías y las redes sociales) con cantidades millonarias.
¿Cómo explicar que nadie dentro de los medios mantenga una opinión crítica? Nadie se puede enfrentar a ellos porque se arriesgan a ser hundidos.
Ya en el año 2010 se refería Iñaki Gabilondo al Marketing del miedo como “el negocio más repugnante que se hacía al expandir el miedo entre la población mundial para vender antivirales y vacunas contra la gripe A”. Y acusaba a los laboratorios farmacéuticos y a la OMS de organizar la psicosis de la gripe A. “El pánico no fue espontáneo sino planificado. No había nada en esta gripe que justificara tal alarma”. Decía por entonces el periodista. “La gripe A produjo la décima parte de casos mortales que la gripe estacional y ahora tenemos millones de dosis de vacunas con las que no sabemos qué hacer y que intentamos colocar en los países subdesarrollados”. O en otros sectores de la población como es el caso de la vacuna del papiloma humano que después de experimentarla con niñas se está fomentando su uso entre el colectivo gay y las prostitutas.
Miguel Jara lo explicaba así: “El miedo no puede vacunarse. El miedo es un gran negocio para el que se fabrican vacunas. Crear angustia, perturbar nuestra tranquilidad haciéndonos creer que corremos algún riesgo, real o imaginario, es una táctica para incentivar el comercio que puede conducirnos a buscar esa vacuna milagrosa”.
Para educar al mercado se prefiere infundir el miedo en las mujeres que son más sensibles a los temas de salud (así sucedió con el VPH). De este modo, es más fácil conseguir que los sistemas sanitarios en calidad de pagadores, sean presionados políticamente para ofrecer el gran remedio. Para cualquier presidente del gobierno es atractivo presentarse como el que está preocupado por la salud de los ciudadanos y ofrece una vacuna sin coste alguno para la población (una vacuna, un voto).
El miedo es inducido y con posterioridad conducido. Canalizado hacia la compra de medicamentos. Y está dirigido por la desinformación, con palabras del estilo “la amenaza del…”.
El negocio del miedo se basa en fabricar enfermedades (dice Javier Herráez, oncólogo), en asustar a la población hasta que crea que está enferma, y si no lo consigue, al menos que se vacune “por si acaso”.
Los laboratorios hacen publicidad del miedo sin indicar su nombre, para evitar ser denunciados. La publicidad azuza los impulsos instintivos primarios de la ciudadanía. Se trata de hacer dudar, de noquear con las peores palabras y aturdir las mentes.
En España, la campaña del papiloma humano la realizó Shakelton, e incluyó televisión, marketing directo y una web con efecto viral. Incluso se construyó un monumento aséptico en los jardines del Turia en Valencia, dedicado al fin del cáncer de útero. La campaña citaba la existencia de la vacuna sin dar el nombre de los fabricantes. En ella participaron ayuntamientos españoles lo que le dio un aire institucional y la hizo más confiable. Pero quienes dirigían la operación en la oscuridad eran dos de los laboratorios farmacéuticos más poderosos del mundo y seis sociedades sanitarias no independientes de los laboratorios se unieron a la campaña publicitaria de las farmacéuticas.
VARIOS PÁJAROS DE UN TIRO
A la vez que los laboratorios aumentan multimillonariamente sus ventas en el mundo, los Estados también ganan ciudadanos atemorizados y enfermos más fácilmente controlables incapaces de transformar la realidad.
Los ciudadanos en cuarentena en sus hogares consumen más televisión, pendientes de las novedades en la expansión del virus. Una especie de reality show del que el ciudadano forma parte.
CÓMO TRABAJAN LOS MEDIOS PARA EXPANDIR EFICAZMENTE EL MIEDO:
- Repetición del mensaje del miedo
- Reducción del imaginario de la población
- Omisión de otra información (forclusión) como si no existiesen otras noticias
- Desplazamientos de intensidades (la intensidad pasa de lo importante a lo interesante)
- Condensación de información produciendo modificaciones sustanciales en la realidad real a favor de una realidad imaginaria construida de acuerdo con los intereses del laboratorio
VÍAS DE ESACAPE DE LA REALIDAD INTOLERABLE QUE LLEVAN A ENFERMAR
- Depresión (Identificación con lo perdido – incapacidad para sustituir – Fracaso en el mecanismo de sublimación - Vuelta contra uno mismo – Suicidio ó Enfermedad orgánica).
- Locura (salirse del proceso de identificación primordial por atracción del deseo inconsciente a fases de la constitución libidinal donde el sujeto podía procurarse un placer: autoeróticas, narcisistas y orales –identificación-). Brotes psicóticos en la sociedad
- Hipocondría que también es un camino para llegar a la locura- Miedo a estar enfermo. Antecedente de la paranoia.
- Angustia – Neurosis de angustia – enfermedad psicosomática.
CÓMO DEFENDERSE DE LAS CAMPAÑAS DEL MIEDO
Los médicos estiman que un gran parte de la población terminaremos adquiriendo el coronavirus. En personas sanas va a ser una infección banal, como una gripe, aunque es mejor intentar no contagiarse para no estar unos días con molestias y sobre todo para no propagar más la infección.
Como bien sabe el psicoanálisis, la verdadera epidemia es el contagio del miedo que afecta perjudicialmente a nuestro sistema inmunológico reduciendo su capacidad defensiva contra los agentes infecciosos externos y contra las células tumorales internas. Por eso, nuestra recomendación es cuidarse el sistema inmunológico y no tener miedo. Psicoanalizarse. Leer poesía. Trabajar, estudiar, amar.
(Continuará).
Virginia Valdominos
Psicóloga y psicoanalista de la Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero
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